La Autoridad Portuaria de Tánger Med decidió suspender las actividades del puerto y cerrarlo temporalmente al tráfico de mercancías y pasajeros, a partir del martes 27 de enero de 2026 y hasta nuevo aviso, debido a las malas condiciones meteorológicas que afectan a la región.
Esta decisión se debe a la previsión de fuertes rachas de viento, junto con un oleaje marítimo peligroso que puede alcanzar hasta cinco metros de altura, lo que supone un riesgo para la seguridad de los buques, los pasajeros y las mercancías, además de afectar directamente al funcionamiento normal del puerto.
En este contexto, Amer Azzghino, presidente de la Asociación Marroquí del Transporte por Carretera Intercontinental, confirmó que no habrá ningún servicio marítimo, como consecuencia de esta suspensión obligatoria impuesta por las condiciones meteorológicas desfavorables.
Paralelamente, el Puerto de Algeciras adoptó medidas preventivas similares, ya que sus autoridades decidieron impedir la aproximación de camiones al entorno del puerto en un radio de 20 kilómetros, con el fin de evitar la congestión del tráfico dentro de la ciudad, en un contexto de suspensión o perturbación del tráfico marítimo.
Estas medidas se enmarcan en la voluntad de garantizar la seguridad de la navegación marítima y proteger a las personas y los bienes, a la espera de una mejora de las condiciones meteorológicas y de la reanudación normal de la actividad portuaria.



